domingo, 16 de febrero de 2014


 

ENCUENTROS

Diálogo de saberes. La complementariedad de los conocimientos. Reflexión final, y 7.


 

Dedicado a mi médico de cabecera: Antonio J. Castillo V.

Por: Mu-Kien Adriana Sang


 

Parábola

La sabiduría de Sócrates

Un hombre fue a donde estaba Sócrates y le dijo:

- Oye Sócrates, escucha lo que te tengo que contar de como un amigo tuyo...

- Calla, -le interrumpió el sabio-, ¿has ya pasado lo que me quieres contar por los tres cedazos?

- ¿Tres cedazos? ¿Cuáles?

- ¡Si cierto, tres cedazos! El primero es el de la verdad. ¿Has comprobado que lo que me vas a contar es verdad?

- No, verdaderamente lo he oído decir; pero...

- Entonces, lo habrás pasado por el segundo, esto es, el de la bondad: ¿Lo que me vas a contar, si no sabes si es verdadero, será por lo menos bueno?

- No, ciertamente no, más bien al contrario...

- ¡Ah, -interrumpió Sócrates- entonces probemos con el tercer cedazo: Pregúntate si es necesario que  me cuentes todo aquello que al parecer te ha impresionado.

- Verdaderamente, necesario, lo que se dice  necesario, no lo es...

- Entonces, -respondió el sabio-, si lo que me quieres decir no es ni verdadero, ni bueno, ni necesario, metámoslo en el olvido y no nos ocupemos más de ello

 

Con este artículo damos fin a la serie sobre el diálogo de saberes.  Hubiese podido escribir más entregas para satisfacer mi curiosidad natural, pero abusaría de ustedes, queridos lectores.

Además de estos tres libros, y algunos trabajos que cité a lo largo de esta serie, localicé otras interesantes publicaciones.  Una de las cosas que más me llamó la atención en esta búsqueda de respuestas, es que cada vez más médicos formados en las escuelas tradicionales han incursionado en la medicina natural.  Por ejemplo, el Dr. Miguel Bruguera, especialista en medicina interna y aparato digestivo, escribió un artículo interesantísimo titulado: "Medicinas alternativas, complementarias, naturales o no convencionales", en el que reconoce el avance de la medicina no oficial. Considera que la denominación que se ha acuñado de "Medicinas Alternativas Complementarias" es incongruente porque no son científicas. De todas maneras, reconoce el avance de la medicina no convencional que ha tenido en el gran público, y lo atribuye al efecto placebo que puede producir entre los pacientes.  Como puede observarse este médico mira con reserva y desconfianza esta medicina que se sale de los cánones oficiales y estructurados de la enseñanza universitaria y la mal llamada "ciencia dura y pura".  Lo expongo porque hay de todos en la viña del Señor. Y es bueno que se generen estos debates académicos e intelectuales.

El puente que se ha ido construyendo entre los dos mundos de la medicina es todavía muy reciente y débil.  Hay demasiadas reservas en cada extremo, se necesita ampliar el universo de comprensión y la aceptación de saberes y paradigmas distintos.  Sin embargo, a pesar de estas dificultades, me siento contenta, por el bien de la humanidad.

Los tres libros que esbozamos en los artículos anteriores, a pesar de que fueron escritos por autores distintos, con experiencias diferentes y especialidades médicas también diferentes, coinciden en varios aspectos.  Señalan con seguridad indiscutible que la modernidad y el "modelo de civilización" impuesto por la sociedad de consumo ha generado la mayoría de las enfermedades actuales.  El stress al que estamos sometidos es la causa fundamental del deterioro de la salud. Todos afirman,  que además de la intoxicación por los químicos al que estamos sometidos, nos enfermamos, y que la enfermedad se hace más grave porque hay un factor sicológico en toda enfermedad.

Los tres autores apuntan y apuestan a una vida saludable, sustentada en dos principios: sana alimentación y ejercicio físico para ayudar al organismo.  Otro elemento que se desprende de esas interesantes lecturas, es la necesidad de que nosotros, los que no tenemos más remedio que vivir en esta sociedad que nos somete a la carrera y a la locura existencial, busquemos espacios para la paz, el sosiego, para disfrutar de lo pequeño y lo nimio.

Como ciudadana formada en lides ajenas a la medicina (¡A Dios Gracias!), me siento satisfecha con la apertura a la que somos testigos.  Convencida como lo estoy, de que, en ningún área del saber, existen axiomas definitivos, absolutos ni eternos; que la verdad se construye en el diálogo creativo y constructivo; porque nadie tendrá jamás en sus manos la razón completa, porque los seres humanos somos limitados; pero sobre todo porque el saber es una acumulación, una herencia que nos dejaron nuestros antepasados, y nosotros, en honor a sus aportes, debemos asumirla y conocerla para transformarla.  Gracias a la maravillosa insatisfacción, la humanidad ha caminado por nuevos senderos.  Pasamos del fuego logrado por el accidente primitivo de frotar dos piedras, al hierro, al bronce, y hoy a las más sofisticadas tecnologías que cada día rompen nuestra propia imaginación, llevándonos hacia mundos insospechados y asombrosos.

No creo que viviré lo suficiente para cuando el puente que se ha iniciado entre los dos mundos opuestos ayer, complementarios hoy, se acerquen y se integren.  Pero el palpar que occidente reconoce, con sus limitaciones, la medicina milenaria china y ayurvédica, me tranquiliza, y me hace sentir orgullosa de mis ancestros.  Saberme usuaria de los dos mundos, de ayudar mis problemas físicos con los medicamentos de la ciencia física y química y las terapias alternativas, me obligan a convencerme aún más, que necesitamos abrir las mentes y los corazones. 

Expreso , sin embargo, un temor.  Ojalá que ese puente que se comienza a construir ente los dos mundos no se convierta en otro escenario para la ambición desmedida y el deseo del dinero. Ojalá que la confluencia de saberes no se transforme en vulgar mercancía con valor de mercado. Me aterra pensar que quizás en unos años hasta el aire que respiramos, el amanecer, la lluvia y los atardeceres tendrán precio y valor en la moneda de mayor circulación en esta aldea global que sataniza y mercantiliza todo. Solo espero que prosiga, prosiga y prosiga este diálogo que se inicia entre dos mundos paralelos. Que todo sea para el bien de la humanidad. Que así sea. Amén

 

 

mu-kiensang@hotmail.com

mu-kiensang@pucmm.edu.do

@MuKienAdriana

 

ENCUENTROS

Diálogo de saberes. La complementariedad de los conocimientos, 6.


 

Dedicado a mi médico de cabecera: Antonio J. Castillo V.

Por: Mu-Kien Adriana Sang


 

El conocimiento es una aventura incierta que conlleva en sí misma y permanentemente el riesgo de ilusión y de error

Todo conocimiento opera mediante la selección de datos significativos y rechazo de datos no significativos: separa (distingue o desarticula) y une (asocia, identifica); jerarquiza (lo principal, lo secundario) y centraliza (en función de un núcleo de nociones maestras). Estas operaciones, que utilizan la lógica, son de hecho comandadas por principios "supralógicos" de organización del pensamiento o paradigmas, principios ocultos que gobiernan nuestra visión de las cosas y del mundo sin que tengamos conciencia de ello.

El juego no sólo es aprendizaje de tal o cual técnica, de tal o cual aptitud, de tal o cual saber-hacer. El juego es un aprendizaje de la naturaleza misma de la vida que está en juego con el azar, con el alea.

El pensamiento no es sólo conocimiento / detección de las constancias, regularidades, "leyes", presentes y en acción en la naturaleza. Es también estrategia, y como toda estrategia no sólo debe utilizar al máximo su conocimiento del orden, sino también afrontar la incertidumbre, el alea, es decir, las zonas de indeterminación y de impredictibilidad que encuentra en lo real.

Hay que aprender a enfrentar la incertidumbre puesto que vivimos una época cambiante donde los valores son ambivalentes, donde todo está ligado. Es por eso que la educación del futuro debe volver sobre las incertidumbres ligadas al conocimiento.

Edgar Morin

Estas reflexiones del gran Edgar Morin, el hombre que rompió paradigmas, nos ofrece la clave sobre la necesidad de ampliar nuestros horizontes para profundizar en el conocimiento. La capacidad de aprender se sustenta, sin duda alguna, en nuestra actitud para desaprender y reaprender.  Si no asumimos esta actitud, los saberes adquiridos se convierten en dogmas, en verdades absolutas. Así no avanzará nunca la ciencia.

 

El tercer libro de la trilogía existencial me le regaló mi querido amigo, Rafael Ovalles, el subdirector de Prensa del Palacio, pero sobre todo, hermano de aventuras, de sueños y locuras. Hemos trabajado juntos, hemos caminado juntos, y gracias a él y a su insistencia, inicié la hermosa travesía de escribir monólogos teatrales, como fue el maravilloso fruto y proceso creativo de "Yo Soy Minerva".  En estos largos días de encierro, fue a verme, y en medio del diálogo, comencé a hablarle de mis últimas lecturas. Comencé a hablarle del libro "Código de Curación" y "Clean".  De inmediato empezó, y nadie pudo pararlo más, de un libro que recién había terminado que se llama "La Enzima Prodigiosa" escrito por Hiromi Shinya, médico especialista en cirugía colonoscópica, y pionero y creador de la cirugía colonoscópica no invasiva.  Me interesó. Le pedí que me regalara uno.  Mi petición fue complacida. Recibí un ejemplar al otro día. Lo devoré enseguida.

El libro sigue la tónica de los dos anteriores. Parte del principio, como los dos libros anteriores, que la solución a nuestros problemas de salud, está en nuestro propio cuerpo. Afirman sin temor que "tu cuerpo es el único sistema curativo que puede restablecer tu equilibrio cuando te ataca una enfermedad. La medicina puede ayudar a tu cuerpo en caso de emergencia y la cirugía puede ser necesaria en determinadas circunstancias, pero solamente tu cuerpo tiene la capacidad de curarse" (p.17)

Basándose en su práctica médica, el Dr. Shinya afirma que una persona con buenas características gastrointestinales está mental y físicamente sana. Por tanto, afirma, que mantener buenas características en el estómago y los intestinos está directamente relacionado con la salud en general.

Partiendo de esa premisa, plantea que la clave para una vida larga y saludable se resumen en una sola palabra: enzima. Y muchos de nosotros se preguntará, ¿Y qué es una enzima? Para responder a la pregunta el Dr. afirma que es un término genérico para una proteína catalizadora que se forma dentro de las células de los seres vivos, ya sea planta o animal.  Las enzimas, sigue afirmando el autor, forman parte de todas las actividades necesarias para mantener la vida, así como se produce en la síntesis, la descomposición, el transporte, la desintoxicación y el abastecimiento de energía. Es más, concluye, los seres vivos no seríamos capaces de mantener la vida sin las enzimas.

Sigue explicando en el interesante libro, que se producen más de 5 mil tipos de enzimas vitales en los alimentos que consumimos todos los días.  ¿Y por qué existen tantos? Sencillamente, afirman, porque obedecen a que cada una tiene una característica especial y una función específica. Por ejemplo, dice, que la enzima llamada amilasa, que se encuentra en la saliva, reacciona solamente a los carbohidratos.  Ahora bien, precisa, si no llevamos un estilo de vida saludable, las enzimas no podrán ayudarnos.  Si una persona consume mucho alcohol, va a necesitar una cantidad anormal de enzimas particulares para descomponerlo en el hígado, provocando carencia de las enzimas que se necesitan para una buena digestión.

Propone el Dr. Shinya 7 secretos de oro para la buena salud. Veamos:

1. Una buena dieta que debe centrarse en un 90% en alimentos vegetales (50% de granos integrales como arroz, trigo, cebada, pan y leguminosas; 30% de vegetales verdes y amarillos, así como raíces que incluyen la papa y las zanahorias; y el resto de frutas, semillas y nueces

2. Buena agua. Sostiene que el agua es esencial para la salud, pero debe ser "agua buena", como agua mineral o agua dura que contiene calcio y magnesio. Aconseja beber más de 10 vasos de agua al día, e incluso beber agua al despertarse en las mañanas.

3. Buena digestión y eliminación. Es necesario proteger el sistema digestivo y asegurarse de limpiarlo regularmente.

4. Ejercicios diarios para fortalecer el organismo, pero de forma moderada.

5. Descanso adecuado. Se impone dormir de 6 a 8 horas.

6. Respiración profunda y meditación.

7. Alegría y amor: "la alegría y el amor aumentará el factor enzimático de tu cuerpo en ocasiones de forma maravillosa. Tómate el tiempo todos los días para tener una actitud agradecida. Ríe, canta y baila. Vive apasionadamente y comprométete con tu vida, con tu trabajo y con tus seres queridos: hazlo con todo tu corazón." (Pp. 205 y 206)

Como ven, en estos tres libros, especialmente los últimos dos, hay muchas similitudes, que se resumen en uno: necesitamos vivir una vida de mayor calidad con hábitos alimenticios saludables que nos permitan responder a los embates de esta sociedad que nos golpea, incluso en nuestras propias entrañas.

mu-kiensang@hotmail.com

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@MuKienAdriana

MEDICINA NATURAL VERSUS MEDICINA OFICIAL,5


 

ENCUENTROS

Diálogo de saberes. La complementariedad de los conocimientos, 5.


 

Dedicado a mi médico de cabecera: Antonio J. Castillo V.

Por: Mu-Kien Adriana Sang





En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: Un hombre que se iba al extranjero llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganó otros cinco. Igualmente el que había recibido dos ganó otros dos. En cambio el que había recibido uno se fue, cavó un hoyo en tierra y escondió el dinero de su señor. Al cabo de mucho tiempo, vuelve el señor de aquellos siervos y ajusta cuentas con ellos. Llegándose el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes otros cinco que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el de los dos talentos dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes otros dos que he ganado. Su señor le dijo: ¡Bien, siervo bueno y fiel!; en lo poco has sido fiel, al frente de lo mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. Llegándose también el que había recibido un talento dijo: Señor, sé que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso me dio miedo, y fui y escondí en tierra tu talento. Mira, aquí tienes lo que es tuyo. Mas su señor le respondió: Siervo malo y perezoso, sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí; debías, pues, haber entregado mi dinero a los banqueros, y así, al volver yo, habría cobrado lo mío con los intereses. Quitadle, por tanto, su talento y dádselo al que tiene los diez talentos. Porque a todo el que tiene, se le dará y le sobrará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y a ese siervo inútil, echadle a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Del  Evangelio según san Mateo 25, 14-30

 

¡Qué hermosa y significativa es esa parábola!  Cada uno de nosotros ha recibido un talento, pero debemos aprender a utilizarlo, pues de no hacerlo, de nada serviría.

Durante mi largo encierro, de prisión "preventiva domiciliaria", tuve la oportunidad no sólo de escribir, sino también de leer.  Algunos de mis seres queridos, preocupados por mi situación, buscaron alternativas e ideas nuevas.  Mi hija Arancha me regaló el libro "El Método Clean" escrito por Alejandro Junger, cardiólogo de profesión, quien después de mucho tiempo consultando pacientes cardíacos, concluyó que estas enfermedades podrían evitarse con la prevención. Propone un programa revolucionario de salud para regenerar y curar el cuerpo humano en 21 días.

El autor parte de un hecho innegable: la humanidad, desde siempre, ha reconocido, la existencia de elementos tóxicos que causan disfunciones y enfermedades. "Estas toxinas tienen la capacidad de irritarnos, causarnos estrés, y en última instancia, hacer que nuestro organismo sufra de múltiples maneras y en todos los sentidos: desde el ámbito aparentemente abstracto del pensamiento y la emoción, hasta el de los materiales químicos generados como subproductos residuales de la vida diaria de nuestras células…" (p. 11)

Junger sostiene que la intoxicación se ha convertido en una tragedia de la civilización occidental. Estamos intoxicados de químicos que están por todas partes: en las comidas enlatadas, la comida-basura rápida, en la ropa que usamos, y, en los medicamentos que ingerimos que nos alivian de los síntomas, pero que no atacan la causa de la enfermedad. Su propuesta parte de tres principios fundamentales:

1.      Las toxinas y el estrés crean obstáculos para el funcionamiento del cuerpo.

2.      Los hábitos alimenticios y los estilos de vida de la modernidad  son los principales contaminantes del organismo humano, y, sobre todo, no proporcionan los nutrientes necesarios para su mejor funcionamiento.

3.      Se hace necesario que se eliminen los obstáculos a fin de dotar al cuerpo de los nutrientes que le faltan para que recupere sus funciones y vuelva a tener la energía necesaria.

 

La propuesta del Dr. Junger es el método Clean.  Esta propuesta tiene como fin la desintoxicación a través de tres etapas, cada una de una semana. La primera etapa demuestra cuán intoxicados vivimos con las costumbres modernas de la alimentación. Advierte que será duro, difícil, pues el que inicia el proceso tendrá una eterna sensación de hambre y ansiedad, dos sensaciones normales producto del proceso. La segunda semana, que sería también la segunda etapa, continúa con el proceso general de limpieza. La tercera semana sigue la misma tónica. Afirma el autor que haber llegado a esa etapa se inicia el renacimiento:  "Serás capaz de experimentar la vitalidad, la claridad y el optimismo que realmente deberías sentir de acuerdo con tu verdadera edad física, y no sólo con la edad cronológica…Su tez se vuelve firme, tersa y radiante. Sus ojos, más blancos y brillantes. Logran dormir profundamente y consiguen una mayor energía durante todo el día…enfermedades…crónicas …suelen disminuir e incluso desaparecer. A medida que experimentas la capacidad del cuerpo para restablecer el orden por sí mismo, dejarás de ver como una condena a cadena perpetua ciertas afecciones que se estaban apoderando de ti…" (p. 20).

 

Para desintoxicar el organismo proponen un cambio radical en la alimentación. Esto así, porque a través de los alimentos y los procesos relacionados con la digestión, consumen una gran parte de las reservas energéticas del organismo. Esta situación se vuelve intolerable con la modernidad.  La costumbre moderna es comer frecuentemente a lo largo de todo el día, por lo tanto la necesidad de energía es constante y no se detiene jamás. De tanta ingesta diaria, no nos queda energía para otras cosas. Esta círculo vicioso debe detenerse. Se impone  un proceso acelerado y radical de desintoxicación, y luego acompañarlo de una dieta sana. 

 

El autor aconseja la desintoxicación de tres semanas. Una vez "agotado el proceso", recomienda:

·         Comer alimentos más alcalinos que ácidos.

·         Bajar los alimentos que producen mucosidad: los lácteos, los azúcares, trigo y arroz blanco.

·         Consumir más productos ecológicos: carnes libres de hormonas.

·         Consumir alimentos frescos

·         Consumir el 51% de alimentos crudos, tales como: verduras, semillas, nueces aceites sin procesar.

·         Comer fibras en abundancia para ayudar el tracto intestinal .

·         Evitar productos lácteos y el alcohol.

 

La buena alimentación debe de estar acompañada de un programa permanente de:

·         ejercicios,

·          meditación,

·          de sueños reparadores,

·         mantenimiento de la sangre y el entorno interior alcalinos, para lo cual recomiendan la medición periódica del PH en la saliva.

 

En definitiva, Clean es una propuesta de desintoxicación que será el primer paso para ayudarnos a establecer metas reales y factibles a nivel de salud. 

 

El libro es más complejo que este apretado resumen. Presenta elementos muy interesantes sobre los alimentos y sus nutrientes, y además sobre los efectos de consumir o estar expuestos a metales que en exceso serían muy dañinos para la salud,

 

Como pueden ver, todos estos trabajos nos invitan a llevar una vida más sana, tranquila y placentera. Una vida más controlada, sin las prisas que impone esta sociedad envuelta en el caos, y el deseo de tener.  ¿Qué piensan?

 

mu-kiensang@hotmail.com

mu-kiensang@pucmm.edu.do

@MuKienAdriana

MEDICINA NATURAL VERSUS MEDICINA ORTODOXA, 4


 

ENCUENTROS

Diálogo de saberes. La complementariedad de los conocimientos, 4.


 

Dedicado a mi médico de cabecera: Antonio J. Castillo V.

Por: Mu-Kien Adriana Sang


 

Cuatro ciegos y un elefante

Cuatro ciegos descubrieron un elefante. Como aquellos hombres nunca antes se habían encontrado con un elefante, lo palparon para tratar de entender y describir aquel nuevo fenómeno. uno asió la trompa y concluyó que era una serpiente. Otro exploró una de las patas y lo describió como un árbol. Un tercero encontró la cola del elefante y dijo que era una soga. Y el cuarto ciego, tras descubrir un costado del elefante, concluyó que, después de todo, era un muro.

¿Quién tenía razón? Cada uno de los ciegos describió lo mismo: un elefante. Por tanto todos tenían razón, pero ninguno tenía toda la razón.

Tomado del libro Dirección espiritual de Henri JM Nouwen.

Como los ciegos de la hermosa parábola, las medicinas vivían ensimismadas en su VERDAD, pero ninguna tenía TODA LA VERDAD, porque cada una se reducía a su propia mirada y no eran capaces de buscar la complementariedad, LA VERDAD DEL OTRO.

Por suerte, como hemos visto en esta serie, se ha iniciado una apertura para el diálogo entre los saberes.  En el artículo de la semana pasada inicié un breve resumen sobre el libro El Código de Curación, escrito por los doctores Alexander Loyd y Ben Johnson, médicos especialistas e investigadores, quienes después de largas décadas dedicados a la medicina académica y ortodoxa, decidieron buscar nuevas respuestas a las preguntas nacidas durante sus años de ejercicio médico especializado.  La encontraron y crearon el Código de Curación. Recapitulemos. En el resumen de sus ideas señalamos que ambos  especialistas consideran que el estrés es la causa de todos los malestares y, especialmente   de las enfermedades.  Un segundo elemento importante y destacado es el principio de que la ENERGIA, y que la enfermedad es un desequilibrio energético, causado por el estilo de vida. Más aún, aseguran que los traumas sicológicos, guardados la mayoría en el inconsciente, se activan cuando se quiebra el sistema energético, llegando incluso a afirmar que los problemas del corazón prevalecen sobre la racionalidad y los síntomas de alguna enfermedad: "La paz se ve alterada por el miedo y el miedo es el pariente de todos los sentimientos negativos. La tristeza, la impaciencia, la dificultad de confiar en los demás, las actitudes contraproducentes, la auto indulgencia, todos esos sentimientos y limitaciones son producto del miedo. El miedo es la reacción al dolor…(P. 243). Por esta razón, sostienen que es de suma importancia ir al origen del stress por las graves consecuencias que tiene sobre nuestras mentes y nuestros cuerpos. 

El estrés es el causante, afirman los autores, de enfermedades, muchas enfermedades. Señalamos algunas:  gastritis, hipertensión arterial, ira, úlceras, alergias, migrañas, asma, enfermedades cardiovasculares, envejecimiento prematuro, depresión, insomnio, entre otras.

Proponen vivir una vida equilibrada y bendecida.  Creyentes como son, a pesar de ser científicos reconocidos en EUA, afirman que lo más importante es desarrollar una relación personal con Dios.  Insisten en la necesidad de llevar una vida saludable: sistema dietético apropiado, reducir o eliminar la ingesta de aquellos alimentos que puedan ser perjudiciales, beber mucho agua, respirar aire sano, tomar vitaminas y minerales, hacer ejercicio y descansar bien.

Consideran los científicos que una buena respiración es un verdadero poder, que de hacerse efectivamente, tiene gran impacto positivo sobre el cuerpo humano, y sobre todo, ayuda a amainar el stress, que  es, como ya dijimos, el causante de todas las enfermedades. La Respiración Poderosa, como la llaman, mitiga la ansiedad. Afirman que las respiraciones cortas y superficiales constituyen el verdadero signo del stress crónico.

Sugieren también, la meditación como una forma de combatir el temible y terrible stress, pues el objetivo de meditar es llevar al cerebro paz y serenidad.  "El impacto instantáneo incluye la meditación facilitando una respuesta de relajación, que está bien documentada y que estimula zonas del cerebro… Estudios llevados a cabo….llegan a los mismos resultados, al afirmar que las personas que meditan han aumentado la actividad eléctrica en la zona  del córtex frontal, lo que indica que experimentan un menor grado de ansiedad y poseen un nivel  emocional más positivo. La meditación también reduce la actividad de la agmídala, zona en la que el cerebro procesa el miedo" (p. 274)

El Código de Curación, su propuesta básica, no es más que la reactivación del sistema energético, a través de cuatro puntos esenciales para activar la energía: la frente, el cuello, la sien y los pómulos.  Para hacerlo, cada persona debe pronunciar una oración reafirmativa de la sanidad, estimulando la parte positiva de la mente, para resguardar y hacer desaparecer las memorias negativas acumuladas en nuestras células.

Aquí termina el apretado resumen de un libro muy interesante, que evidencia con creces cómo la medicina occidental por sí sola no puede resolver todos los desórdenes físicos y mentales de nosotros los humanos, y más aún, cómo la medicina tradicional oriental tiene gran valor.  Cuando los chinos e hindúes proponían la meditación no sabían el impacto que tendría en el córtex lateral derecho del cerebro, pero sí sabían que una vida caracterizada por la paz espiritual, la alimentación sana y la respiración profunda contribuía grandemente a una larga vida.  Está claro que ninguna de las medicinas tenía, tiene ni tendrá la verdad absoluta.  Como los ciegos de la historia, cada uno, en base a sus propias experiencias y percepciones, llegaron a conclusiones absolutas y estaban convencidos de ello. Pero la realidad los superaba, porque cada uno tenía sólo una verdad parcial. Así como es la vida.  Seguimos en la próxima analizando un nuevo libro.

mu-kiensang@hotmail.com

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@MuKienAdriana

lunes, 27 de enero de 2014

Pensamiento conservador en América Latina, 3


El pensamiento conservador latinoamericano y los procesos independentistas en América Latina del siglo XIX,  3

 

Por: Mu-Kien Adriana Sang

 



@MuKienAdriana

 

 

Un problema de la historiografía con que hasta hoy contamos es la falta de definiciones claras de lo que era, durante la primera mitad del siglo XIX, un conservador, un liberal, un centralista, un federalista, un monarquista o un republicano.  El liberalismo, por ejemplo, se ha definido a veces simplemente como una ideología antimonárquica (por lo que el liberalismo se ha confundido con el republicanismo en cuanto a la proposición de una forma de gobierno). Otras se ha definido en base a sus rasgos anticlericales. Otras como un sistema de gobierno que buscaba limitar el poder. Y las más veces como una ideología que se basaba en la protección de los derechos individuales…¿Qué dice esto del liberalismo del cual supuestamente somos herederos? Quizás sea por eso que, a pesar de nuestro "indiscutible abolengo liberal", los latinoamericanos hayamos podido tener regímenes tan conservadores…"

Luis Barrón, Liberales conservadores: Republicanismo e ideas republicanas en el siglo XIX en América Latina.[i]

 

Cuando en artículos anteriores, y en otros libros y artículos publicados, hemos insistido en la necesidad de hacer una reflexión nueva sobre las corrientes políticas e intelectuales que inspiraron tantos movimientos políticos y sociales en todo el continente latinoamericano.

 

Envueltos quizás en la lógica cartesiana, los historiadores nos hemos conformado con la definición, supuestamente antagónica, de que existían dos fuerzas políticas: los liberales y los conservadores.  Los primeros eran los "buenos", y los segundos, porque defendían el status quo y el hispanismo, eran los "malos".  Nos conformamos con la categorizar y clasificar. Es tiempo ya de pensar en  nuevos paradigmas, en nuevas explicaciones. Decidí buscar nuevos planteamientos. Hurgué por donde pude. Leí cuanto pude. Y en mi búsqueda encontré varios trabajos.

 

El intelectual Luis Barrón, en un interesante ensayo titulado Liberales conservadores: Republicanismo e ideas republicanas en el siglo XIX en América Latina  se pregunta cómo clasificar a los líderes del siglo XIX en América Latina.  Por ejemplo, dice, a José María Luis Mora, en México, se le clasifica como liberal; sin embargo, se pregunta "¿qué hacer cuando uno se encuentra con pasajes en los que Mora no reniega de las instituciones monárquicas? Y qué decir cuando resulta claro que Mora apoyaba los fueros en la Constitución Federal de 1824?...Lo mismo pasa en el caso de Bolívar. ¿Fue liberal o conservador? ¿O más bien tuvo una etapa liberal y una conservadora?" [ii]   Se responde afirmando con cierta amargura que es difícil responder a estas preguntas sin una definición clara de lo que es liberalismo y conservadurismo.

 

Parte su reflexión haciendo una amplia referencia sobre el pensamiento de Charles Hale, uno de los precursores del estudio del pensamiento en México a mediados del siglo XX, cuyo libro "El liberalismo mexicano en la época de Mora, 1821-1853" constituyó un verdadero hito en la historia intelectual mexicana, al plantear que la distancia entre liberales y conservadores era mucho menor de lo que se pensaba, acuñando incluso el término de "liberales-conservadores", pero, dice Barrón, Hale reforzó el mito de que el proceso independentista en la América, incluyendo a Brasil y a Hatí, fue producto de las reformas liberales que habían impuesto los Borbones. y que una vez triunfantes las revoluciones republicanas, el liberalismo se había hecho dominante y se había convertido en la ideología hegemónica en América Latina.  Se pregunta Barrón ¿estaba Hale en lo cierto? El piensa que no, yo me sumo a esa posición también.

 

Barrón plantea también que uno de los grandes problemas que ha tenido la historiografía latinoamericana es la carencia de definiciones claras y precisas que expliquen, para la primera mitad del siglo XIX, qué significaba un liberal, un centralista, un federalista, un monarquista y un republicano.

 

Y va más lejos el investigador cuando constata la gran paradoja de nuestra herencia liberal, heredada de los movimientos independentistas, lo que algunos llaman como "nuestro indiscutible abolengo liberal", con los múltiples gobiernos conservadores, más aún dictatoriales y aberrantes, como fue Porfirio Díaz en México.

 

¿Se necesitan cambiar los paradigmas? Tal vez sí. ¿Se necesitan nuevos mitos? la respuesta es no, pues la idea no es cambiar un mito por otro, sino adentrarnos, profundizar en cómo esos pensamientos, esas ideas llegaron a América.

 

Uno de los elementos más interesantes del ensayo de Barrón, es sin duda, su búsqueda sobre el origen de estas ideologías y estos pensamientos. Afirma que el liberalismo  el republicanismo llegaron a América desde Europa.  Se hace una pregunta fundamental "¿Qué fue exactamente el republicanismo como tradición política y cómo diferenciarlo del liberalismo" [iii]  Sigue preguntándose, muy acertadamente "¿no sería el republicanismo solo una etiqueta historiográfica y no una verdadera corriente histórica?". 

 

El investigador del Centro de Investigación y Docencia Económica, CIDE, busca respuestas a sus preguntas. Plantea que es simplismo absoluto el definir al republicanismo como forma de gobierno opuesta a la monarquía.  Señala que algunos autores, como Philip Petit, enfatizan que la diferencia entre liberalismo y republicanismo es la libertad. Para un republicano, afirma Petit, la libertad es sencillamente la "no denominación".  Es decir, los derechos individuales están sometidos y sujetos a los derechos sociales.  Mientras que los liberales, en cambio, la libertad consiste en la no interferencia, pues los derechos individuales no pueden estar subordinados a ningún otro tipo de derecho. Así pues, "para un republicano es suficiente que la interferencia no sea arbitraria, para un liberal es necesario que no hay interferencia…el gobierno es el encargado de asegurar que no existan relaciones de dominación entre los miembros de la sociedad, y la ley es el único medio para que el gobierno pueda interferir en la vida y los asuntos privados de los ciudadanos y asegurar que no haya relaciones de dominación. Pero el bien común… es más importante que el individual… Para un liberal en cambio, el fin del gobierno es asegurar la libertad individual y la ley… debe intervenir lo menos posible en la vida y los asuntos privados de los ciudadanos…" [iv].  Una diferenciación interesante y novedosa. ¿No creen?

 

Se nos agotó el espacio, lamentándolo mucho, tendremos que seguir en el artículo de la semana que viene. Trabajaremos con el mismo ensayo, por ser tan interesante y novedoso. Hasta la próxima.



[i]Luis Barrón, en un interesante ensayo titulado Liberales conservadores: Republicanismo e ideas republicanas en el siglo XIX en América Latina  investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y presentado en Washington en el encuentro Anual de LASA (Latin American Studies  Association) en septiembre de 2001.
[ii] Ibídem
[iii] Ibídem
[iv] Ibídem